¡Vivan los fermentados!
¡Vivan los fermentados!

Se trata de una técnica de cocina milenaria, que en los últimos años ha aumentado considerablemente su popularidad.

Y es que se tratan de alimentos "vivos", llenos de probióticos, que ayudan a nuestras células, flora intestinal y digestión.
Textos y fotos: Cony Jiménez

Instagram: @cony_jimenez

La fermentación es un proceso por el cual distintos alimentos, son colonizados por bacterias buenas, balanceando y neutralizando el desarrollo de las malas. Este proceso aporta increíbles beneficios a la salud, ya que estos alimentos adquieren una infinidad de nutrientes y hace que sean más fáciles de digerir.

El queso, yogurt e incluso el vino y la cerveza, son algunos ejemplos de productos que se obtienen a partir de la fermentación, sin embargo, cabe señalar que mientras más natural sean los ingredientes y proceso de fermentación, más beneficios tienen para nuestro cuerpo. 

La doctora inglesa Natasha Campbell-McBride quien ha desarrollado por años el protocolo nutricional GAPS, utiliza como componente clave de su programa el consumo de alimentos fermentados. Esto debido tras diversos estudios realizados, se ha confirmado que estos alimentos son potentes desintoxicantes y contienen niveles altísimos de probióticos.

¿Qué productos consumir?

El miso (pasta de semillas de soya), el tempeh, kéfir, chucrut, son las formas más fáciles de incorporar fermentados a la alimentación. Estos se pueden añadir fácilmente a nuestras comidas, a través de ensaladas, sopas e incluso desayunos. El kombucha, muy popular en estos días en redes sociales, es un té dulce que se fermenta por una colonia de microorganismos. Gracias a su dulzor y efervescencia, es una bebida perfecta para estos días de calor.

Beneficios de los fermentados

    Si aún no te convences de incorporar alimentos fermentados a tu dieta, aquí te entregamos una lista de sus beneficios:
  • Estimulan la salud de la flora intestinal.

  • Hacen un trabajo depurativo de hígado y riñones.

  • Inhiben tóxinas y sustancias indeseables.

  • Producen un ahorro de la energía digestiva por ser productos pre-digeridos.

  • Nos dan un gran aporte enzimático.

  • Son alimentos que se conservan por meses sin necesidad de utilizar químicos.

¡Prepara tu propio fermentado!

Chucrut o Sauerkraut

Ingredientes:

  • 1 repollo blanco o morado
  • 1 cucharada de sal de mar o rosada
  • 1 frasco hermético de vidrio de 1 litro

Paso 1:

Corta el repollo en tiritas y colócalo en un bol grande. No importa que queden algunos pedazos más grandes o más chicos.

Paso 2:

Agrega la cucharada de sal y comienza masajear el repollo con tus dos manos.

Paso 3:

Debes masajear hasta que se forme una salmuera en el fondo.

Paso 4: 

Introduce el repollo al frasco de vidrio, presionando la verdura hacia el fondo. Lo ideal es que la salmuera cubra

completamente el repollo.

Paso 5:

Debes dejar al menos 2 cms libres del frasco y luego cerrar herméticamente.

Paso 6: 

Déjalo fermentar a temperatura ambiente, en un lugar oscuro y ventilado, de 4 a 10 días. Una vez al día debes abrirlo y volver a presionarlo hacia el fondo, para que se liberen los gases de la fermentación. ¡Y listo!

Valle Organico
Mar 27, 2018